Las piscinas en comunidades de vecinos son en ocasiones un pequeño quebradero de cabeza para sus propietarios, dado que algunos no saben qué normas deben seguir. ¿Qué mantenimiento debe hacerse? ¿Necesitamos un socorrista? ¿Quién puede realizar las inspecciones? En otros artículos os hablamos de qué debes tener en cuenta para construir una pisicina en una comunidad de vecinos, y consejos para preparar una piscina comunitaria de cara al verano. En este caso os hablamos de quién legisla sobre su uso y qué normas debes conocer.

Lo primero que tenéis que saber es que hay una norma superior del Estado, el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, que establece de forma general el tipo de pisicinas que existen y unas normas básicas que hacen referencia a las condiciones técnico-sanitarias. En este caso, como recoge el artículo 2.2, este tipo de pisicinas son las denominadas “3 A”, es decir, “piscinas de comunidades de propietarios, casas rurales o de agroturismo, colegios mayores o similares”.

Así, según la norma, este tipo de piscinas debe regirse con los artículos 5, 6, 7, 10, 13, y varios puntos del 14, que abordan el tratamiento del agua, el uso de productos químicos y cómo se deben aplicar para su mantenimiento o la información que se debe comunicar a los usuarios. Este Real Decreto recoge además en sus anexos los índices de calidad del agua y el aire y las formas de medición de los mismo.
Una vez asumidas estas reglas comunes a todas el territorio de España, el resto de normativas están gestionadas por las Comunidades Autónomas. Por ejemplo, una de las cuestiones más habituales es el número de socorristas que debe tener la comunidad, espacios para primeros auxilios, elementos de seguridad o qué titulación deben acreditar este tipo de profesionales. Todo ello puedes consultarlos en las regulaciones autonómicas.

Así que con estos consejos y unas buenas prácticas podéis disfrutar tranquilamente y con todas las garantías de ese espacio común que nos alegra el verano.

 

Pin It on Pinterest